Así como nuestro cuerpo es único e irrepetible por la forma y la estructura ósea, el rostro también tiene una característica única.

El conjunto de métodos o procedimientos que estudia y analiza esa estructura del rostro es llamado visagismo.


Formas de medir un rostro.

Este método de comunicación y análisis estético para realzar la belleza de cada persona fue creado por el estilista francés Claude Juillard. Se basa en un conjunto de técnicas mediante las cuales se realiza un estudio de las formas, volúmenes y líneas faciales del rostro, para luego adaptar las posibilidades del make-up, estilismo, diseño de cejas, cortes y también a la hora de elegir los accesorios que van cerca del rostro, como aros y collares.

En estos se miden los puntos horizontales: como la sien, los pómulos y maxilares inferiores, y en forma vertical, el nacimiento del pelo hasta el mentón. Al unir esos puntos, se forma una figura geométrica y distingue qué medida es la más ancha o prominente.

Rostro Redondo


Rostro redondo.

Es un rostro muy sociable, ya que es agradable de mirar. A mucha curva debemos aplicar ángulos para lograr un equilibrio visual. Lo haremos usando cejas más bien rectas y casi angulosas, lentes de moldura ancha y rectangular. Los aros deben ser alargados para que nos ayuden a estirar el rostro visualmente. En cuanto al corte, debemos optar por un corte de pelo lacio, y en capas que terminen bajo la línea de los maxilares. También se puede estilizar con un batido en la coronilla.

Rostro Cuadrado


Rostro cuadrado.

Se caracteriza por la frente ancha y los pómulos que siguen la línea hasta la mandíbula, este tipo de facción se ve muy marcado y algo endurecido. En este caso se deberá aplicar sombras tanto en las sienes como en el mentón para suavizar esta forma. El corte de pelo debe suavizar la mandíbula, podría ser un corte asimétrico. Favorece la raya al medio. Recogidos altos sin volumen en los laterales. Evitar líneas rectas en accesorios, aros más bien pequeños y lentes con curvas o redondos tipo “Jackie”.

Rostro Diamante


Rostro diamante.

Este tipo de rostro se caracteriza por el ancho de los pómulos, por tener una frente pequeña, escasez de maxilares, y por lo tanto, un mentón muy fino. También aquí vemos muchos ángulos. Optamos por cejas curvas, aros en forma de gotas que rellenen el espacio de los maxilares. Lentes de sol redondos. Se puede lograr suavizar con el contouring, dar un efecto más delgado a los pómulos para reducirlo visualmente. Los rulos bajo la línea de las orejas son una buena opción para este tipo de rostro.

Rostro Triángulo


Rostro triángulo.

El rostro triángulo se destaca por los ángulos en las zonas maxilares, que son anchos y poseen la frente muy angosta. Lo ideal es un largo de cabello entre el mentón y los hombros. Un corte en capas o rulos para dar volumen en la parte superior. Flequillo diagonal o irregular. En cuanto a los aros es mejor que no sean voluminosos. Los lentes de sol, los «Cat Eyes» son los ideales ya que damos más volumen en la zona superior del rostro. Y por último, evitar los flequillos para no dejar la cara con efecto de rostro cuadrado.

Rostro Triángulo Invertido


Rostro triángulo invertido.

Está formado por una frente un poco ancha, pómulos muy salientes y barbilla algo estrecha. En ellos se deberá enfatizar la iluminación en la zona del mentón y aplicar las sombras en las sienes.

Mejor evitar peinados recogidos altos, preferentemente utilizar medios o bajos. Se puede dar volumen en la parte inferior con rulos por ejemplo. Disimular frente con flequillo no muy cargado más bien despuntado. Evitar pelo muy corto, ideal largo o medio. Escalonado. En cuanto a los aros mejor redondeados, evitar los alargados.

Rostro Alargado


Rostro alargado.

Al medir la forma vertical, el rostro se divide en tres partes, desde las raíces del cabello hasta el final de la nariz, el largo de la nariz, y por último, el mentón a la barbilla. En este tipo de rostros una de las partes es más ancha que las demás, entonces reconocemos un rostro alargado. El objetivo en este caso es generar volumen a ambos lados del rostro. Entonces tenemos libertad de rulos y ondas.

También hay que evitar el pelo lacio y largo como los recogidos altos o batidos en la coronilla. Con el make up, podemos disimular con algún tono oscuro la barbilla en la frente justo en el nacimiento del cabello.

Es lo mismo que realizamos en morfología. Llevar la atención a la zona a “destacar” y evitar información en la zona a “disimular”

Así vimos los rostros más destacados, de vez en cuando podemos estar identificados en más de un tipo de rostro, pero debemos recordar que cada persona es única.